Productos reductores del Mercadona: Epic Fail

 Yo soy muy de Mercadona. No lo voy a negar, soy una señora de barrio y la vida trascurre entre la crema que recomiendo del Lidl ese año la OCU y las cosas de Hacendado. Es el presupuesto, pero también la comodidad de no tener que visitar muchas tiendas o tener que hacer comprar específicas en parafarmacia pero también por el bolsillo porque seamos sinceros, no es lo mismo una crema de día de 3€ que una de 50€ para la economía unipersonal y mileurista en particular y para la compra del mes en concreto. Así que supongo que nunca tendré la piel tersa de la expresidenta de la Comunidad de Madrid pero como en lugar de coger "prestadas" las cremas tengo la costumbre de pagarlas es para lo que me da. 

Un día me quedé en la sección de cosmética del Mercadona. La verdad es que hay algunos productos básicos que me tienen fascinada como los esmaltes que para su precio son muy resultones o los geles de baño con olorcitos. Y para las gordas de pro con piernas hinchadas no dejaré de recomendar el gel frío de Deliplus como producto de cabecera para poder sentirte los tobillos. Pero me desvío, la cosa es que me encontré cara a cara con la sección de las gordas, o más concretamente de la crema para gordas: reductoras, anticelilíticas, antiestrías, geles efecto frío y efecto calor... un universo que se abría ante mis ojos por menos de 5€ el producto. Y no so voy a engañar, después de haber oído por ahí alguna crítica constructiva de cremas de este tipo pensé, a lo loco, que menos da una piedra así que al carro que fueron dos de sus productos estrella: el roll on anticelulitis y la crema reductora efecto sauna. 


No os voy a engañar, un bote he comprado. Es cierto que dicen que los efectos de estas cremas son por constancia y tratamientos largos, pero no dicen nada de que tengan que ir acompañados de ejercicio y dieta así que para mí vale. Así que me dispuse a establecer una nueva rutina de belleza basada en embadurnarme con estos potingues dos veces al día como rezaban las instrucciones. Por supuesto usé el método influencer pro y medí el contorno de muslamen y culamen antes de iniciar el proceso para documentar mi macizoidad incipiente. Una vez anotados los centímetros y colocadas las cremas estratégicamente para que fueran visibles y no olvidarme de echarlas ni una vez, mudando la crema efecto calor para darla en la camita que daba como gustito antes de acostarte... todo ello de forma milimétrica, con una constancia que me da hasta miedo. Un mes y medio más tarde... NADA.

Pero vamos por partes, primero os quiero hablar del Stick Anticelulítico intensivo con Slim Action. con ese nombre... ¿Cómo no me lo iba a comprar? Según su precioso envase negro posee un complejo de activos que actúa a nivel celular generando un efecto anticelulítico continuo y profundo. Su formato facilita el masaje y potencia la eficacia de la fórmula. Su forma de empleo es tan simple como dar masajes circulares en sentido ascendente y aunque dicen que está preparado para que no tengas que realizar masaje manual o apretar mucho yo me restregaba por si por desgaste hacía más efecto. 

La textura es como de barra de desodorante. Eso sí, nada pringoso, no olía raro, y tampoco manchaba. Pero un buen día lo dejé en el baño y durante 15 días dejé de notar su presencia. La cosa es que aplicar las dos cremas al mismo tempo resultaba un poco imposible y en lugar de alternar se me ocurrió que podía gastar primero la de efecto reductor y luego aniquilar la celulitis a golpe de stock cuando estuviera ya como una sílfide. Error. Cuando recuperé el frasco el stick era una especie de goma que podía usarse para modelar plastilina.


Se quedó sólido pero maleable con una textura inquietante que no impregnaba en la piel. Una cosa muy rara. Como no guardé la caja no sé que tipo de goma lleva en la composición para quedarse con ese aspecto pero con todo el dolor de mi corazón y el stick casi entero fue depositado en la basura de reciclaje, o puse en plásticos, me pareció lo más  adecuado. 

El segundo producto elegido fue el Cream Reductor Intensivo Sauna Effect, así, con la mitad en español y la otra mitad en inglés que lo hace más impactante. Con un frasco monísimo con una cinta métrica que prometía que nunca más en la vida mis muslos tendrían rozaduras de la eficacia que iba a tener. Se usa una vez al día solo, por la noche y según su frasco en 4 semanas de tratamiento la pies "se percibe más elástica, lisa, firme e hidratada". Leído así me dan ganas de ponérmelo en la cara porque lo que viene a ser en el culo no me ha hecho nada de nada. Eso sí, da como calorcito que según las expertas es signo de su gran eficacia pero para mí era sinónimo de dormir calentita. La cosa es que todos esos activos de origen marino que deberían activar mi función lipolítica deben estar de vacaciones y a pesar de que recomiendan su uso en la zona abdominal y en los muslos ninguna de las dos partes citadas experimentó mayor cambio que un ligero enrojecimiento a la hora de la aplicación (lo cual es normal). Eso sí, aunque no haya perdido nada de contorno la cremita me ha dado tanto gustito que lo mismo me animo a probar la de Efecto frío, a lo loco. Total, no llega a 4€ la broma y de cara al buen tiempo puede ser como en invierno pero para quitar los sudores. 

Sí amigas, este es mi primer paso en el mundo de la cosmética de las gordas. Un Epic Fail en toda regla pero prometo seguir comprando productos milagrosos y contando lo útiles que han sido en mi vida. Y si alguno funciona seréis las primeras en enteraros, bueno, vosotras y mu culo que es donde pienso aplicarlo todo sin piedad. 

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