Me llamo Brígida Jones

- agosto 24, 2020

Posiblemente no sea el nombre más bonito del mundo pero es el que me ha tocado. Bueno, en honor a la verdad me he tomado una pequeña licencia artística por eso del anonimato, ya saben. No me vayan a descubrir y acaben montándome una moción de censura los del gimnasio. Mi madre tuvo a bien bautizarme como Brígida, en honor al santoral pues me dio por asomar la cabeza al mundo un 8 de octubre. En honor a la verdad las probabilidades de llamarte Brígida son muy grandes porque hay 8 Santa Brígidas en el calendario así que estadísticamente hablando es posible que hubiera conseguido este nombre aunque me hubiera empeñado en nacer en otro día. Da la casualidad de que mi abuela también se llamaba Brígida aunque ella tuvo a bien nacer en el 1 de febrero lo que la convierte en Santa Brígida virgen y a mi en Santa Brígida viuda. No sé como interpretar este dato pero ahí lo dejo.

Lo del apellido es un claro homenaje, obvio, seguro que lo habéis cazado a la primera. Se trata de un pequeño guiño a una de las mayores y más productivas sagas de la historia. ¿lo has acertado? Si, me refiero a Indiana Jones, gran aventurero y tremendo mozarrón interpretado por Harrison Ford... Ya, entiendo por vuestra cara que no habéis cogido la ironía. Si, claro que he leído la novela de Helen Fielding sobre la pizpireta inglesa Bridget Jones pero... ¡qué caray! No creo que haga falta decir que en España no contamos las calorías de las copas que tomamos en el Soho, contamos los platos de torreznos del Bar de Paco que son mucho más ricos y seguramente más calóricos que las barritas de chocolate Cadbury. 

Como les iba diciendo, tengo una edad indeterminada, porque eso de decir la edad y los kilos las mujeres en general lo llevamos muy mal. Dejémoslo en que me sobran de los dos tipos. Más de uno que de otro pero eso lo iréis descubriendo poco a poco.

Mi profesión es de lo más glamourosa, trabajo en una agencia de seguimiento de prensa. ¿Qué es eso? Sencillo. Es un sitio donde se dedican a buscar noticia relevantes sobre empresas o sectores para realizar recortes de prensa que se envían a los contratantes. Pongamos que tienes una empresa mediana y quieres saber qué hacen tus competidores o cómo hablan de ti en la prensa escrita y on line. Nosotros leemos y recortamos lo que sale para que puedas tener en tus manos esa información. Las empresas grandes pueden permitirse tener un departamento de prensa que realiza este trabajo pero las que son más modestas pueden contratarlo y dan trabajo a un buen puñado de becarios y dan de comer a media docena de mileuristas. Básicamente me pagan por leer. En mi caso y después de pasar como becaria de prensa muchos años conseguí que me paguen por estar en internet rastreando noticias en el buscador y , que no se entere mi jefe, mirar el correo electrónico y acosar a ex novios en Facebook con perfiles falsos. Digamos que es el trabajo perfecto, aburrido, sin responsabilidad y casi invisible. No es gratificante pero me da de comer, mal, de ahí el sobrepeso, pero me da de comer. Y también me nutre de muchas noticias absurdas que me muero por comentar con vosotros. 

Como vamos a pasar mucho tiempo juntos y de forma totalmente honesta voy a explicaros lo que vais a encontrar por aquí. Una vez a la semana os voy a contar algo random que me haya pasado, lo mismo un enfrentamiento con una vending machine o que he tirado la báscula por la ventana. En mi mente la gordita que llevo dentro me dice que compartir mis reflexiones y mis metas harán que sean un poco más reales y así me voy a obligar a comer mejor, hacer más ejercicio y millones de proyectos de esos dignos de año nuevo que todos hemos tenido alguna vez pero que, como se mantienen en el anonimato, son más olvidables. Ya sabéis, si no lo sabe nadie no hay presión. 

Así que bienvenidos a este trocito de mi vida. 


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